Salmos 4: 8

Salmos 4

Oración vespertina de confianza en Dios

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

4 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me

hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah

3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare.

4 Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.

6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Pudiéramos decir, primero, que la gloria siempre es de Dios, pero al hablar de este Salmos 4 debemos saber que este es una de los salmos más conocido, porque hablan de la confianza del salmista en su creador, para el escritor de este libro Jehová de los Ejercito es quien podía brindarle la confianza y la seguridad de su vida, tanto al acostarse como al dormir.

Pero aquí hay algo que llama a la atención y es que el salmista no menciona la palabra levantarse y porque ya con que Jehová fuera su confianza era todo, no importaba que él no pudiera levantarse ya se sentía agradecido de lo que Dios había hecho en el en todo el día.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *