Un Multimillonario judío quiere construir el Tercer Templo de Jerusalén

ISRAEL.- Guma Aguiar es al día de hoy uno de los personajes más llamativos de Israel. Su cuenta bancaria ha posibilitado la compra de decenas de propiedades en Jerusalén, donde aspira a construir algún día el «Tercer Templo». Dicen que se cree «el Mesías».

Aguiar es el actual salvador del Beitar, el equipo de fútbol y símbolo de la ciudad de Jerusalén. Y además, generoso mecenas de algunas organizaciones judías.

Tras comprar numerosas propiedades en Jerusalén de forma discreta, Aguiar ha alcanzado la fama por salvar de la quiebra al Beitar. Este año es el patrocinador y el próximo será el dueño. El chico no es nada modesto. «Soy un personaje fascinante. Tengo más propiedades en Jerusalén que nadie antes en la historia. Siento que debo contribuir a esta comunidad», afirma.

Para algunos, es «un payaso» Para otros, «el Rey de Jerusalén». El nuevo jefe del Beitar es hiperactivo y él se considera «el hombre más rico de Israel«.

También le acusan de hacerse pasar por el «Mesías». Quizás porque Aguiar revela que uno de sus sueños es «contribuir para la construcción del Tercer Templo de Jerusalén. En los últimos 2000 años el pueblo judío soñó y rezó para ello. No hemos venido a Jerusalén para ir de compras. Amo al pueblo de Israel», expresó.

SU HISTORIA
Aguiar nació en Brasil. Cuando era un niño, sus padres, de religión judía, se trasladaron a Florida, donde posteriormente abrazaron la Fe cristiana evangélica. «En la Iglesia Evangélica nunca me sentí cómodo», cuenta al diario Maariv. A los 26 años, abandonó Florida para buscar petróleo y gas en Texas. Lo encontró y se hizo multimillonario. «Gracias a Dios», explica. Antes del hallazgo petrolífero, un fortuito encuentro con un rabino le devolvió a sus raíces, convirtiéndose al judaísmo.
Sea por la influencia de Dios o no, su historia no es nada normal, ya que después de su súbita riqueza trabajó varios años en las Torres Gemelas de Nueva York. La primera mañana que se ausentó de su oficina -por un viaje urgente a su casa en Florida- fue el 11 de septiembre del 2001 salvándose así del ataque terrorista.

Pasado un tiempo del hallazgo de gas y petróleo, vendió la empresa que compartía con su tío por 2.5 mil millones de dólares. La prensa financiera estima que su fortuna se acerca a los 100 millones de dólares, algo que a Aguiar le parece poco: «¡Valgo mucho más! Quién ha dado esa cifra debe volver al colegio porque no sabe contar. Yo sigo creciendo e invirtiendo. Todo lo que hago tiene éxito aunque no sé cuanto dinero tengo. Me imagino que soy el más rico de Israel«.

JUDÍO «ESPECIAL»
Aunque se define como un religioso judío, lo es muy a su manera. Le va la noche, el alcohol, las «After Party» y de vez en cuando los porros. Así es Aguiar, que defiende abiertamente la legalización de drogas blandas en Israel. «No hay que hacer un gran escándalo por un porro. Todos fuman. Cuando tienes 20 años, quieres probarlo todo. Como muchos, incluido George W.Bush, yo también tomé cocaína», dice tras confesar que hace un mes, la Policía de Florida encontró marihuana en su coche.

Ouriel Daskal, editor de deportes del diario Calcalist, opina: «No creo que sea el más rico. Hay mucho misterio en torno a su figura. No sabemos aún si la inversión en el Beitar es por razones religiosas, políticas, deportivas o económicas. Es muy cómodo presentarse en Jerusalén como hombre religioso pero por lo que sé no respeta completamente el «Shabat». Su historia es muy rara».

(Judas 3-13)

 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,

y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

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